Mejorar la comprensión lectora en niños de primaria con dislexia

En personas con dislexia la comprensión lectora suele resultar misión imposible, y más a medida que los niños se hacen más mayores y la complejidad de los textos aumenta con cada curso, desde primaria hasta cursos más avanzados. Por ello os daré algunas ideas para mejorar la comprensión lectora en personas con dislexia o dificultades de lectura.

Ejercicios Dislexia
A los pequeños con dislexia les cuesta tanto entender los textos porque tienen que dedicar todos sus esfuerzos a tratar de descifrar poco a poco las palabras, buscar en su memoria su significado, luego hacer lo mismo con las siguientes palabras, para tratar de buscar el significado de la frase completa… Y así continuamente. Visto así, es fácil comprender que al tener que dedicar tanta atención y esfuerzo a cada frase, finalmente no les queden recursos para recordar y entender el significado conjunto de todo el texto. Es decir, les queda mucho menos espacio en su mente para dirigir sus esfuerzos a tareas más complejas que el descifrar palabras, como es la comprensión del texto. Y de ahí la frustración que frecuentemente presentan, y el rechazo por seguir con el esfuerzo sin resultados que les supone leer.

En cambio, quienes no tienen dificultades realizan todos estos pasos de manera completamente automática y sin ser conscientes, lo que, en parte, explica por qué es tan complejo que alguien que no conoce la dislexia y sus implicaciones (como, desgraciadamente, muchos profes) empaticen, comprendan y ayuden a quienes la padecen.

Antes de profundizar en la estrategia que plantearemos hoy, tal vez sea de utilidad recordar algunas actividades y ejercicios súper útiles para mejorar la comprensión lectora, como estos juegos para mejorar en casa la comprensión lectora o ideas para mejorar la habilidad de realizar inferencias mejorando la comprensión.

Por ello, una habilidad más que tendremos que fomentar en nuestros hijos con dislexia o con dificultades en la lectura es la metacognición. ¿Y esto qué es?, os preguntaréis. Esta palabreja (que no me he inventado yo) se refiere a que tenemos que ser conscientes de todo aquello que pasa por nuestra cabeza (o en este caso, la de ellos mismos). Es “el conocimiento del nuestro propio conocimiento”. Esta conciencia de lo que pensamos nos servirá para darnos cuenta de si estamos entendiendo o no el texto que estamos leyendo.
Cuando somos inexpertos o tenemos dificultad con la lectura, si texto presentase frases que no concuerdan con el resto, podríamos no darnos ni cuenta (imaginémonos otra vez este texto de ingeniería electrónica para entender a los pequeños con dislexia, donde nunca encontraríamos incongruencias porque no entendemos absolutamente nada). De hecho, será más probable que identifiquemos incongruencias al escuchar la misma información que al leerla, porque tendremos más atención libre que al leer un montón de palabras que nos suponen mucho esfuerzo.

Para mejorar estas habilidades metacognitivas podemos proporcionar a los niños una serie de preguntas generales que se puedan hacer a sí mismos a medida que leen. Algunas preguntas muy útiles que les podemos enseñar a que se planteen siempre son:
-    ¿Qué sé yo sobre el tema central del texto? El niño debería saber reconocer cuál es la idea principal del texto. Por ejemplo, con un texto que hable sobre dinosaurios, el niño debería plantearse a sí mismo si sabe qué es un dinosaurio, y qué información conoce sobre ellos, para que le facilite la lectura del resto del texto, buscando información nueva que complemente lo que ya sabe, o encontrando nueva información que aun no sabía.
-   ¿Cuál es su contexto? Es diferente si lee un libro que le han mandado en clase (donde debería leerlo con intención de aprenderlo), que si lee un libro que ha cogido porque le interesa (lo que leerá con intención de entretenerse o divertirse), ya que la manera en que habrá de centrar la atención será muy diferente.
-  ¿Cómo se relaciona este párrafo con el anterior? Es decir, si el siguiente párrafo nos está especificando más información sobre el tema principal anterior; si se proporcionan características; si habla sobre otro tema diferente; etc.
-    Imaginarme preguntas que me podrían hacer sobre este párrafo si estuviera en un examen (incluso aunque el texto lo esté leyendo por mera diversión y no sea para clase, ya que nos aseguraremos así de que comprende perfectamente los detalles).

También podemos proporcionarles ejercicios al acabar, como seleccionar entre varias opciones  (a, b, c o d) que nosotros mismos preparemos, cuál de ellas tienen más sentido según lo que han leído. Otra idea es escribir un texto para nuestros pequeños con dislexia en el que añadamos algunas frases que no tengan sentido en relación con el resto del texto para ayudarles a practicar a encontrar posibles frases inconsistentes con el texto leído, fomentando que se acostumbren a pensar siempre en qué están entendiendo y si encaja con lo anteriormente leído, es decir, promoviendo la metacognición, tan necesaria para la comprensión lectora.


Belén Tomé - Psicóloga


Divertidas actividades para mejorar la escritura en personas con dislexia.

Como siempre, lo primero que tenemos que hacer ante un caso de dislexia o ante la presencia de dificultades en la lecto-escritura, es encontrar las dificultades concretas que presenta la persona, ya que, como en todas las cosas, cada persona con dislexia es un mundo. Una vez que tengamos una lista bien definida de dónde se cometen más errores (lo cual sabremos con la simple observación de su lectura y escritura, anotando los errores más frecuentes) ¡podremos empezar a trabajar y a ayudar por nuestra cuenta! Aquí os ayudaremos con algunas actividades muy amenas para mejorar la escritura de niños con dislexia.

Si los errores más frecuentes son la omisión de letras, la inversión, la sustitución de unas letras por otras en la escritura, podríamos comenzar con este juego que mejora la escritura de palabras. Si los errores más frecuentes son la unión y separación de palabras, con el juego que veremos aquí seguro que conseguimos mejorar un montón. Yo he utilizado este juego varias veces ¡y los niños escriben cada vez mejor!

Tenemos que tener en cuenta que empezaremos con frases cortitas, con palabras cortas y fáciles, que ya conozca el niño, para que al principio se puedan centrar sólo en separar bien las palabras. Poco a poco, irán haciendo la separación correcta casi sin tener que pensarlo, e iremos alargando tanto las frases como las palabras que las componen. Además, al mejorar la escritura, con la práctica ayudaremos a mejorar también la lectura.

Una vez hayamos pensado en varias frases fáciles y cortitas, las numeraremos (del 1 al 6, por ejemplo), y dejaremos que sea el propio niño quien elija por qué número quiere empezar, para que se sienta partícipe del juego, que vea que él también puede decidir en algo. Ahora le proponemos el juego para mejorar la escritura en personas con dislexia:

¡Vamos a jugar a detectives de palabras! Tenemos una lista de 6 frases, y nuestra misión va a ser encontrar todas las palabras que están escondidas en cada frase. ¿Tú crees que podremos? Estoy segura de que sí, ¡entre los dos lo conseguiremos! A continuación le pedimos al niño que comience diciendo un número de la lista (en este caso del 1 al 6), y seguimos los siguientes pasos:

-    Leemos la frase que el niño ha elegido sin que la vea escrita. Por ejemplo: “Me encanta salir con mis primos”.
-    Le decimos que coloque las manos encima de la mesa con los puños cerrados, y vamos estirando un dedo de su mano al nombrar cada palabra de la frase (cuando sepa hacerlo, dejamos que lo haga él solo, sin nuestra ayuda): En este caso tendremos que terminar con 6 dedos, ya que la frase tiene 6 palabras.
-   Representamos en un folio cada una de las palabras, por ejemplo, con una línea (sobre la cual luego tendremos que escribirla). En este caso dibujaremos 6 líneas sobre las que más adelante escribiremos cada una de las 6 palabras de la frase.
-     Nos aseguramos de que el niño sabe qué representa cada una de las líneas (que reconozca que cada línea es una palabra). Vamos señalando cada línea y pidiéndole que nombre la palabra que representa.
-    Le preguntamos qué palabra cree que va a ser más difícil de escribir de las que hemos encontrado en esa frase, y la marcamos con una crucecita para acordarnos luego de prestar más atención a la hora de escribirla. En este caso, podría ser primos, ya que tiene una sílaba trabada (PRI-mos).
-    Comenzamos por la primera línea: Le pedimos al niño que nombre la apalabra que representa, y dejamos que pase a escribirla, con el tiempo que necesite. Posteriormente, pasamos a la segunda palabra, dejando claro que son dos palabras separadas, y que, por lo tanto, se tienen que escribir separadas. Y así hasta terminar con toda la frase, prestando más atención a las palabras marcadas con una crucecita.
-  En las palabras marcadas con una crucecita podemos ayudarnos del juego para mejorar la escritura de palabras (con los cuadrados de cada sílaba y cuadraditos para cada letra). Este sería un  ejemplo del ejercicio:

Ejercicios dislexia

Una manera de hacerlo más divertido es seleccionar frases que tengan sentido y otras que no (como “los elefantes son rosas” o “me pongo los zapatos en las orejas”), para que los niños tengan que decidir, además, si las oraciones son reales. Además, de hacer que los niños se diviertan más, se sienten más competentes, ya que debido a que en la dislexia las dificultades sólo están en la lecto-escritura, les será una tarea muy fácil decidir si la frase que les leamos tiene sentido o no, y se sentirán mucho más autoeficaces al acertar siempre.

Los pasos que no sepa hacer él solo desde el principio los haremos nosotros, pero en cuanto veamos que el niño puede hacer algo por sí mismo, retiraremos nuestra ayuda (cuantas menos ayudas le demos mejor). El objetivo final es que piense en dónde empieza y termina cada palabra sin necesitar siquiera las líneas, aunque para esto necesitaremos varios días de práctica.

¿Qué tal os ha ido a vosotros? ¡Me encantaría saber si os ha servido de tanta ayuda como a mí!


Belén Tomé - Psicóloga


¿Por qué es importante saber si tienes dislexia?

Últimamente se está difundiendo mucha información sobre la dislexia, y está empezando a ser un tema de interés, a diferencia del completo desconocimiento (con su consecuente indiferencia) que había años atrás. Pero, ¿por qué tanto revuelo? ¿Por qué están apareciendo tantos “test para saber si tienes dislexia”? ¿Por qué tantos “test para saber si tu hijo es disléxico? Este boom con el diagnóstico de la dislexia puede deberse a su importancia en la vida cotidiana de quien la padece, y a la posibilidad de evitar estas implicaciones con una intervención temprana.

Para los despistados: La dislexia consiste en una dificultad específica para aprender a leer (y normalmente también a escribir). Y aquí tenemos que fijarnos en la palabra “específica”, es decir, que el problema está solo en la lecto-escritura. Y entonces, ¿por qué es tan importante ese diagnóstico de dislexia o dificultades en la lecto-escritura? Precisamente porque las dificultades seguirán siendo específicas solo al principio, en los primeros años. Por eso, cuanto antes nos demos cuenta y hagamos algo, mejor.

EjerciciosDislexiaCuando comienza el aprendizaje de la lectura y la escritura se estudian las letras, las sílabas, palabras… Luego breves lecturas con palabras simples, para que puedan centrarse en entender el texto en lugar de en descifrar las palabras. Si alguien se ha quedado atrás podrá compensar su déficit y lograr la comprensión lectora gracias a que no necesitará mucho esfuerzo para descifrar esas palabras y que el significado del texto es simple. Sin embargo, poco a poco los textos se van complicando, con palabras cada vez menos conocidas, y significados más complejos. Esto hace que centren todas sus capacidades en descifrar las palabras y entenderlas, complicando el encontrar un sentido a lo leído.
Posteriormente, el resto de asignaturas emplean este tipo de textos, complejos, para el aprendizaje de otras materias. Por ejemplo, los problemas de matemáticas cada vez tendrán enunciados más largos y difíciles, lo que puede hacer que el niño se centre en intentar descifrar las palabras y olvide lo que le están pidiendo. Por ello, no sabrá qué operaciones matemáticas ha de realizar, aunque sepa hacerlas a la perfección.

Además, sólo se aprende a leer leyendo y debido a que, en muchas ocasiones, lo único que los niños con dificultades de lectura o dislexia consiguen al enfrentarse a textos tan complejos es frustración, tratarán de evitar la lectura, lo que termina aumentando sus dificultades.

Esto es llamado el “efecto bola de nieve”, porque se asemeja a si dejamos caer una bola de nieve en lo alto de una montaña, que por mucho que al principio sea muy pequeña (las dificultades estén centradas en la lectura), a medida que rueda irá cogiendo más y más nieve, haciéndose cada vez más grande (las implicaciones serán cada vez serán mayores).

Por todo esto, vemos la importancia de un diagnóstico temprano, cuanto antes mejor, para lograr una intervención que se adapte a las necesidades de cada niño, evitando que las dificultades empañen el resto de las capacidades intactas de los pequeños. En caso de que os sentáis identificados y busquéis cómo mejorar la comprensión lectora, aquí podemos encontrar algunos truquillos más.
Ante todo, no aceptemos un “es que el niño no se esfuerza”, cuando sabemos perfectamente que sí lo hace. ¡Seguiremos trabajando!


Belén Tomé - Psicóloga


¿Cómo se siente alguien con dislexia?

Si conocéis a alguien a quien han diagnosticado dislexia o dificultades en la lectura, es posible que nos surja una pregunta fundamental: ¿Cómo se siente alguien con dislexia? ¿Qué es lo que ocurre cuando se enfrenta a la lectura? Esto es algo que deberíamos tratar de entender para ayudar lo mejor posible a un niño disléxico. Al ponernos en su situación, nos será más fácil entender cómo se siente y no perder la paciencia al tratar de ayudarle a enfrentarse a la lectura.

Hace poco, un estudiante de ingeniería estaba resolviendo uno de sus problemas cuando se me ocurrió leer su respuesta:
“La razón por la que no ocurre esto reside en el optoacoplador, ya que el fototransistor no llega a saturarse, haciendo trabajar a este en la zona lineal y teniendo una caída de tensión dependiente de la corriente del diodo del optoacoplador. Aquí interviene la CTR (Razón de transferencia de corriente) del optoacoplador la cual nos da la relación existente entre la corriente de entrada y la de salida, esta relación es la causante de que la corriente de salida del opto no sea nunca muy grande y que los 12V caigan en el optoacoplador y no en Vbe2…”


Él, tan acostumbrado a ese lenguaje y ese tipo de problemas,  lo leía sin problema. Yo necesité mucho más tiempo para descifrar cada palabra desconocida. Iba leyendo sílaba por sílaba hasta conformar las palabras, e incluso entonces, no encontraba significado para ellas. Intentaba utilizar el contexto del texto para entender la explicación, pero era imposible al no haber conseguido entender nada del texto y haber olvidado lo que decían las frases anteriores (al tener que centrarme en descifrar las siguientes). ¿Os ha ocurrido esto mismo?

¿Y qué tiene esto que ver con vuestro hijo con dislexia? Muchos de ellos, como nosotros en este caso, se enfrentarán a cada palabra como si fuese desconocida, como si fuese la primera vez que la ven. Irán leyendo sílaba por sílaba, y uniéndolas hasta conformar las palabras, para luego buscar en su mente el significado de cada una de ellas. Es posible que sí sean capaces de encontrar el significado de las palabras, pero la mente tiene unas capacidades limitadas. ¿Qué quiere decir esto? Que cuando hayan conseguido entender la primera palabra, y se vayan a enfrentar a la siguiente, sus recursos estarán tan centrados en descifrar sus sonidos y unirlos hasta encontrar su significado conjunto, que será muy difícil retener a la vez en la memoria que ya habían entendido. Lo más probable es que el resultado final sea una falta total de comprensión y, lo peor de todo, el aumento de la frustración.


Por ello, a la hora de tratar de ayudarles tenemos que tratar de entender que no es que no pongan de su parte o no se esfuercen, sino todo lo contrario. Se esfuerzan más que el resto, y aun así, no obtienen los mismos resultados. Por ello necesitan nuestro apoyo y empatía, no reprimendas. La paciencia tendrá que ser nuestra aliada. ¡Ánimo!


Belén Tomé - Psicóloga


Mejorar la lectura con los juegos de siempre.

Los juegos de siempre, esos a los que jugabas cuando eras niño con tus padres o tus abuelos, como el “veo veo” o las “palabras encadenadas” pueden ser buenísimos para mejorar la lectura en niños con dificultades para leer y escribir o dislexia.

No, no, ¡que no me lo estoy inventando! Sus poderes educativos se esconden tras la diversión de un juego que, aparentemente, no es didáctico, pero contribuye muchísimo a mejorar una de las habilidades más importantes para la lectura (y por lo tanto, para la dislexia).

Si nos paramos un poco a analizar estos juegos, vemos que, para poder jugar, es necesario tener lo que se llama conciencia fonológica. Básicamente consiste en darse cuenta de que las palabras se pueden romper en sonidos más pequeños (como sílabas o sonidos de letras), lo que es fundamental para aprender a leer y a escribir. Cuando oímos una palabra, tendremos que dividirla en los sonidos para poder identificar sus letras y escribirlas. Lo mismo al ver las palabras escritas, tendremos que ver que a cada letra le corresponde un sonido y juntarlos. Se sabe que en los pequeños con dislexia la conciencia fonológica está desarrollada un poco por detrás de quienes no la padecen, y que mejorándola puede mejorar la lectura y escritura, así que… ¡A trabajar! (¿O a jugar?). Y si os interesa, aquí podréis encontrar otras ideas y juegos para mejorar la conciencia fonológica.


juegos dislexiaAmbos juegos podemos adaptarlos al nivel que tenga el niño en esta conciencia fonológica. Se desarrollará primero la conciencia silábica o de las sílabas (encontrar las sílabas en las que se dividen las palabras). Para trabajar en este nivel, en el Veo Veo podemos decir “Veo veo una cosita que empieza por las letritas CA”. Y el niño tendrá que buscar en su cabeza todas las palabras que conozca que empiecen por esos sonidos, hasta encontrar la que buscamos. De la misma manera, en las Palabras Encadenadas, tras decir la palabra CASA, el niño tendrá que encontrar alguna palabra que empiece por la sílaba “sa”.

Si las sílabas las tiene dominadas, trabajaremos los sonidos de letras (o fonemas), que son todavía más importantes en la dislexia. Al jugar al Veo Veo, las pistas que le daremos al niño serán de una sola letra, como “Veo veo una cosita que empieza por la letrita C”. Lo mismo en las Palabras Encadenadas, donde tendrá que buscar una palabra que empiece por “a” al decir nosotros la palabra “casa”.

Así que, como recomendación para cualquier ratito libre, ¡jugad y divertíos con vuestros niños con dislexia! (y casi sin que se den cuenta, les estaréis ayudando un montón).



Belén Tomé - Psicóloga


11 curiosidades de las personas disléxicas ¿Cuánto sabes sobre la dislexia?

Ser disléxico también tiene ventajas. Aquí encontrarás 11 curiosidades de las personas con dislexia que seguro que no sabías:


1- Los disléxicos tienen más capacidad de visualización: 

En los disléxicos el pensamiento en imágenes es de 400 a 2000 veces más rápido que el pensamiento verbal, y no sólo eso, también es más completo y profundo, ya que una imagen siempre se ajustará más fácilmente o lo que quiera expresar o significar una palabra.

2- Muchos genios han sido disléxicos

Hay un gran número de mentes destacadas en distintas materias que han tenido dislexia. Desde científicos como Albert Einstein y Thomas Edison, a artistas como Leonardo Da Vinci o Walt Disney. No fueron genios superando su incapacidad, lo fueron gracias a ella, así que en ocasiones la dislexia puede ser un talento que se manifiesta de menor o mayor manera en la gente.

3- Los disléxicos pueden ser más intuitivos que otras personas: 

Las personas que razonan de forma visual pueden darte la respuesta de ejercicios matemáticos sin llegar a usar ni lápiz ni papel, y los resuelven sin la necesidad de seguir el proceso convencional. Einstein llegó hasta la teoría de la relatividad súbitamente, como si fuese una intuición cuando en realidad es una forma muy desarrollada de razonamiento que para otros es muy difícil de entender.

4- Las personas con dislexia son más curiosas que los demás: 

El pensamiento de los disléxicos usa todos los sentidos para conocer el entorno y funciona con más rapidez que el de otras personas, lo que provoca que los que quienes tienen dislexia tengan más curiosidad por lo que ocurre a su alrededor. Si esta habilidad no se inhibe desde el exterior, puede llegar a producir una gran capacidad creativa.

5-  Puedes ser disléxico en un idioma y en otro no: 

Este es un caso muy curioso y no suele darse muy a menudo, pero algunas personas bilingües han demostrado tener síntomas de dislexia en uno de los idiomas que dominan, mientras que en el otro no tienen ningún problema para leer y escribir. ¡Qué suerte! este es el estudio.

6-  La dislexia se debe a ciertas anormalidades neurológicas que pueden ser tratadas: 

Las redes de conexiones neuronales que conforman los circuitos lingüísticos no están ordenadas correctamente. Los errores neuronales se presentan en los lóbulos temporal, parietal y frontal izquierdo de cerebro, actualmente existen programas de ejercicios clínicos para tratar la dislexia que permiten estimular los módulos cerebrales dañados. Yo suelo utilizar CogniFit en la intervención y la verdad es que se nota cómo los peques mejoran sus destrezas, prometo escribir en breve un post dedicado este programa.


7-  La dislexia no está relacionada con la inteligencia: 

Las personas que padecen dislexia no son menos inteligentes, simplemente tienen una disfunción estructural en una determinada red nerviosa, en un determinado módulo independiente, que les impide procesar la información y acceder a ella normalmente. Este déficit en las conexiones neuronales que procesan el lenguaje afecta sistemáticamente al aprendizaje porque dificulta la lectura, escritura y en general, la decodificación fluida de cualquier símbolo.


8-  Las personas afectadas por dislexia presentan menores niveles educacionales y mayor tasa de desempleo: 

Es paradójico que la dislexia no esté ligada a la inteligencia, en cambio estudios demuestran que sí está asociada al fracaso escolar y a mayores tasas de desempleo. Muchas veces esta patología sigue confundiéndose en el cole con falta de esfuerzo o de interés. Cuando un alumno no obtiene buenos resultados en el aula, lo más cómodo es pensar que es porque no se esfuerza, porque es vago, inmaduro, porque no quiere trabajar en casa, o porque no le interesa estudiar.  Y aún más grave si cabe, esta dificultad también se puede atribuir a una falta de capacidad, o dicho más vulgarmente, a que el niño “es tonto”.
Apenas existen implantadas estrategias de detección precoz durante el proceso escolar, de modo que es probable que el sistema haya conducido a muchas personas con dislexia a creerse a que son menos válidos que el resto, peores estudiantes y menos inteligentes. 

9-  Más del 40% de los alumnos que abandonan la escuela sufre dislexia: 

Un dato bastante curioso y triste, sobre todo, teniendo en cuenta que este estudio publicado por Eurostat determina que España tiene el índice de abandono escolar más alto de toda la UE.  ¡Un 21.9% de nuestros jóvenes abandona el colegio! (Este porcentaje duplica la media Europea 11,1%). Si se implementasen estrategias de detección precoz de la dislexia en el aula. ¡Podría reducirse el abandono escolar nada menos que un 40%! 


10-  Hay investigaciones que afirman que el 30% - 48% de los presos ¡Padece dislexia!:

Hay estudios que afirman que la dislexia es una patología bastante común entre los delincuentes, los porcentajes de prevalencia varían dependiendo de la investigación, pero se determina que alrededor del 30%-48% de los presos ¡Es disléxico! ¿Y esto a qué puede deberse? Ya hemos hablado antes de que el sistema de educación actual puede conducir a muchos niños con dislexia a creerse menos válidos, menos inteligentes y más torpes que el resto. Una vida llena de fracasos, incomprensión, estrés y esfuerzo no recompensado puede determinar nuestra etapa adulta de forma crucial. 

Y para terminar la lista, una ventaja bastante curiosa de las personas con dislexia ¡Que me ha encantado!

11-  Existen investigaciones que afirman que el 40% de los ricos ¡Son disléxicos!: 

Una curiosa investigación publicada por el grupo Tulip Financial Research y publicada en el dominical ‘The Sunday Times’ determina que para ser rico no tienes por qué ser disléxico, pero que sin duda, ser disléxico ayuda. ¿Cómo es posible? Muy fácil esto es debido a que las personas con dislexia se enfrentan a muchas dificultades a lo largo de su infancia y quién logra sobreponerse a ellas y desarrollar estrategias de pensamiento alternativas puede convertirse en una mente brillante. Así que ya sabéis, no dejéis de practicar estos ejercicios y juegos para superar la dislexia. :-)

Esta es una pequeña lista de cositas interesantes sobre la dislexia, si quieres añadir alguna curiosidad o ventaja, por favor, envíamela. ¡Será fantástico conocerla y añadirla a esta lista!
Curiosidades de dislexia - ventajas de las personas con dislexia




Actividades para niños con dislexia ¿Quién dijo que tratarla es aburrido? ¡Juega a los detectives!

“Mi hijo tiene dislexia, busco en internet actividades y ejercicios para tratarla y aparecen tropecientas páginas. Si, es fantástico, porque eso significa que por fin se está dando al tema la importancia que se merece, pero… ¿Cuál son los recursos educativos adecuados para un niño de primaria? ¿Cómo podemos ayudarle en casa?  ¿Con qué actividades tengo que empezar en el caso concreto de mi hijo disléxico? ¿Cómo consigo que aprenda pero no aborrezca la lectura?” Estas son preguntas que, nos pueden venir a la cabeza muy frecuentemente si tenemos un hijo con dislexia y aquí vamos a intentar responderlas.

Lógicamente, cada niño es un mundo, por eso, la primera recomendación fundamental es conocer exactamente en qué falla el pequeño, valorar dónde comete errores cuando lee y escribe: ¿No conoce alguna letra? ¿Confunde letras?, ¿Junta palabras al escribir?, ¿Le cuestan las sílabas de tres letras? Tenemos que estar atentos para detectar y conocer estos errores...
Lo mejor es que vayamos apuntando las letras que no conoce, los tipos de sílabas que más le cuestan… Ya que a partir de esos errores comenzaremos a construir nuestra intervención en casa. Lo más importante es que nos fijemos metas muy pequeñitas cada día, para que después de haber realizado los ejercicios se perciban los progresos. El niño verá que al esforzarse avanza, y no nos podemos olvidar de celebrar esos pequeños éxitos. Esto hará que se mantenga motivado y tenga ganas de seguir adelante. Por eso, tenemos que tener en cuenta no marcar dos metas exactamente iguales en dos sesiones diferentes.

A continuación vamos a ver actividades para niños con dislexia, y para que sean más fáciles de entender voy a explicarlas con ejemplos, que podréis ajustar a las necesidades de vuestro pequeño:
Imaginemos que estamos ante un niño que aun no conoce bien todas las letras y se come y cambia muchas letras al escribir. Nuestra meta final será que conozca todas las letras y aprenda a escribir palabras, pero como hemos dicho, primero tendremos que marcarnos metas más pequeñitas.

Por ejemplo, la primera submeta podría ser trabajar letras fáciles, que ya conoce pero aun le cuestan un poco, para conseguir dominarlas del todo. Podríamos empezar por la a, e, i, m, c, s.
    Actividades para niños con dislexia
  • La primera tarea sería pedir al niño que escriba esas letras, tanto en mayúsculas como en minúsculas, dejándole que empiece por la que el prefiera (para que sienta que tiene control en la tarea).
  • Luego, le pediríamos que lea cada letra, y que nos diga cuál es su sonido: de la “eme” nos debería decir “mmmm”, de la “ese” sería “sssss”…).
  • Una vez que sabemos que sabe cuáles son esas letras y sonidos, escribiremos palabras que SÓLO tengan esas letras. Preparamos una lista numerada (1. Mama, 2. Casi, 3. Mes, 4. Cima, 5. Misa, 6. Cama, 7. Masa, 8. Cesa, 9. Seca, 10. Casa, 11. Meses, 12. Camisa, 13. Sácame…). 
Con esa lista de palabras que hemos preparado, le proponemos el juego que más le va a ayudar y divertir ¡Vamos a jugar a detectives de letras! Tengo una lista de 15 palabras con las letras que hemos visto que ya te sabes muy bien, y tenemos que conseguir encontrar tooodas las letras de esas palabras. ¿Tú crees que vamos a poder? Seguro que sí, ¡que lo estás haciendo genial! A continuación, dejamos que sea el niño quien elija un número cualquiera de la lista de palabras numeradas para empezar por esa palabra.Y ya podremos seguir con los siguientes pasos:
-      Le decimos oralmente al niño la palabra que ha elegido: Por ejemplo, “Cima”.
-      Le pedimos que rompa la palabra en golpes de voz: Ci-ma (Ayuda: con golpes en la mesa).
-      El niño cuenta el número de golpes de voz: Dos.
-    Dibuja tantos cuadrados grandes como golpes de voz
-    Nombra cada sílaba alargando mucho sus sonidos: Cccccciiiii - Mmmmaaaa
-   Contamos el número de sonidos de cada sílaba o golpe de voz: Dos - Dos (Ayuda: Hacemos que se fije en cómo cambia la posición de su boca con cada sonido).
-   Dibuja debajo de cada cuadrado grande el mismo número de cuadraditos pequeños que sonidos tenga cada golpe de voz. 
-    Mientras alarga os sonidos de cada golpe, escribe debajo de los cuadraditos las letras.
-    Escribe toda la palabra.
Ejemplo ejercicios dislexia para niños

Los pasos que no sepa hacer él solo desde el principio lo haremos nosotros, pero en cuanto veamos que el niño puede hacer algo por sí mismo, retiraremos nuestra ayuda (cuantas menos ayudas le demos mejor). El objetivo final es que piense en el número de sonidos que tiene cada palabra, y por tanto, el número de letras, sin necesitar siquiera los cuadrados, aunque para esto necesitaremos varias sesiones, y no es recomendable hacerlo cuando empecemos de nuevo con otro grupo de letras.

Yo he utilizado esta técnica y la verdad es que es sorprendente, ¡consiguen escribir las palabras sin errores! ¿Qué tal os ha ido a vosotros? Me encantaría escuchar vuestra experiencia :-)



Belén Tomé - Psicóloga