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Qué es y qué no es la dislexia

Poco a poco se está averiguando mucho más sobre la dislexia, una dificultad ESPECÍFICA del aprendizaje de la lectura y escritura. Aún queda mucho por avanzar, al menos está dejando de ser un factor completamente desconocido, y, por tanto, no identificado. Esto supone que con este avance se está logrando que esta dificultad de aprendizaje deje de asignarse a otras causas y mejore su reconocimiento.

Aquí vemos un breve resumen de qué supone la dislexia, y algunos errores comunes que se relacionan con la dislexia o dificultad específica del aprendizaje, por falta de conocimiento:

  • Qué no es la dislexia: Alguien con dislexia no es “tonto”. No tiene una inteligencia inferior a la de sus compañeros de su misma edad.
  • Qué sí es la dislexia: Es una dificultad específica para el aprendizaje de la lectura y escritura, que no afecta a otras áreas del aprendizaje (aunque esta dificultad, a largo plazo, puede dificultad el aprendizaje de materia que se basen en la lectura de textos).

  • Qué no es la dislexia: Alguien con dislexia no es alguien vago. Durante muchos años el desconocimiento de la dislexia y su falta de investigación suponía que los profesores pensaban que aquellos niños a los que les costaba más leer o aprender otras asignaturas que se basan en el aprendizaje de textos, eran vagos, no se esforzaban y por eso no aprendían. Eso sólo conlleva que estos niños, que en realidad muchas veces se esfuerzan más que los demás, terminen por frustrarse y realmente abandonan sus esfuerzos. Por eso es importante identificarlo y buscar la ayuda necesaria.
  • Qué sí es la dislexia: Tener dislexia implica que habrá que esforzarse un poco más que los demás para aprender las mismas reglas de lectura, como el sonido que tiene cada letra, cómo se pronuncia cada grupo de letras o sílabas, etc. Esto requerirá practicar más que para sus compañeros de clase.

  • Qué no es la dislexia: En incontables ocasiones se asume que el diagnóstico de dislexia supone una condena al fracaso, una imposibilidad de aprender, de conseguir éxito académico o laboral.
  •  Qué sí es la dislexia: No, no y no. Hay tantísimos ejemplos de personas mundialmente exitosas que desvelan su dislexia. Algunos son Pablo Picasso, John Lennon, Orlando Bloom o Einstein. La dislexia no impide el éxito. Esto no significa que todos vayamos a ser famosisímos, pero sí son ejemplos de que con esfuerzo se puede salir adelante y seguir una vida cotidiana completamente normal realizando los más diversos trabajos.

  • Qué no es la dislexia: La dislexia se puede “curar”.
  • Qué sí es la dislexia: En realidad, la dislexia es un trastorno con base neurobiológica, lo que significa que es algo con lo que siempre se va a convivir. Probablemente no serán aficionados a la lectura, pero esto no supone una condena al fracaso, como ya hemos visto, sino que se necesitará intervención temprana y técnicas apropiadas de aprendizaje para compensar las dificultades.

  • Qué no es la dislexia: La culpa es de los profesores o padres, que no les han sabido enseñar bien o no han fomentado la lectura en casa.
  • Qué sí es la dislexia: Una persona tendrá dislexia independientemente del método de enseñanza se utilice. Lo que sí es cierto es que hay determinadas técnicas de enseñanza que sí pueden fomentar la mejora en la dislexia (las que se basan en la relación de las letras o grafías con cada sonido o fonema), pero, como ya sabemos, la dislexia estará ahí igualmente.



¿Cómo se siente alguien con dislexia?

Si conocéis a alguien a quien han diagnosticado dislexia o dificultades en la lectura, es posible que nos surja una pregunta fundamental: ¿Cómo se siente alguien con dislexia? ¿Qué es lo que ocurre cuando se enfrenta a la lectura? Esto es algo que deberíamos tratar de entender para ayudar lo mejor posible a un niño disléxico. Al ponernos en su situación, nos será más fácil entender cómo se siente y no perder la paciencia al tratar de ayudarle a enfrentarse a la lectura.

Hace poco, un estudiante de ingeniería estaba resolviendo uno de sus problemas cuando se me ocurrió leer su respuesta:
“La razón por la que no ocurre esto reside en el optoacoplador, ya que el fototransistor no llega a saturarse, haciendo trabajar a este en la zona lineal y teniendo una caída de tensión dependiente de la corriente del diodo del optoacoplador. Aquí interviene la CTR (Razón de transferencia de corriente) del optoacoplador la cual nos da la relación existente entre la corriente de entrada y la de salida, esta relación es la causante de que la corriente de salida del opto no sea nunca muy grande y que los 12V caigan en el optoacoplador y no en Vbe2…”


Él, tan acostumbrado a ese lenguaje y ese tipo de problemas,  lo leía sin problema. Yo necesité mucho más tiempo para descifrar cada palabra desconocida. Iba leyendo sílaba por sílaba hasta conformar las palabras, e incluso entonces, no encontraba significado para ellas. Intentaba utilizar el contexto del texto para entender la explicación, pero era imposible al no haber conseguido entender nada del texto y haber olvidado lo que decían las frases anteriores (al tener que centrarme en descifrar las siguientes). ¿Os ha ocurrido esto mismo?

¿Y qué tiene esto que ver con vuestro hijo con dislexia? Muchos de ellos, como nosotros en este caso, se enfrentarán a cada palabra como si fuese desconocida, como si fuese la primera vez que la ven. Irán leyendo sílaba por sílaba, y uniéndolas hasta conformar las palabras, para luego buscar en su mente el significado de cada una de ellas. Es posible que sí sean capaces de encontrar el significado de las palabras, pero la mente tiene unas capacidades limitadas. ¿Qué quiere decir esto? Que cuando hayan conseguido entender la primera palabra, y se vayan a enfrentar a la siguiente, sus recursos estarán tan centrados en descifrar sus sonidos y unirlos hasta encontrar su significado conjunto, que será muy difícil retener a la vez en la memoria que ya habían entendido. Lo más probable es que el resultado final sea una falta total de comprensión y, lo peor de todo, el aumento de la frustración.


Por ello, a la hora de tratar de ayudarles tenemos que tratar de entender que no es que no pongan de su parte o no se esfuercen, sino todo lo contrario. Se esfuerzan más que el resto, y aun así, no obtienen los mismos resultados. Por ello necesitan nuestro apoyo y empatía, no reprimendas. La paciencia tendrá que ser nuestra aliada. ¡Ánimo!


Belén Tomé - Psicóloga


¿Qué es la dislexia? Causas, fases y ejercicios para tratarla en casa.

Tenemos que tener en cuenta que nuestros hijos no tienen ningún problema, físico, motor, o deficiencia educativa, sino que presentan una dificultad específicamente en la lectura que obstaculiza su comprensión.
Conciencia Fonológica DislexiaLa lectura cuenta con numerosos procesos intermedios que nos permiten pasar de las letras escritas individualmente a la comprensión global de un texto. En las personas sanas, estos procesos se llevan a cabo de manera inconsciente y automática. En el caso de las personas con dislexia no es así. ¿Pero por qué? 
Las personas que padecen dislexia presentan una disfunción en alguno de los procesos necesarios para la lectura que les impide realizar esta tarea de forma automática. No todos los casos son iguales, dependiendo del niño, la raíz del problema puede erradicar en una fase u otra.
Para ayudar a nuestros hijos con dislexia, se recomienda siempre comenzar a trabajar desde la fase inferior, la más elemental, para poder ir asentando el aprendizaje, evitando así dificultades o carencias en fases superiores y más complejas.

Antes de nada, es importante diferenciar entre la capacidad de lectura de una palabra (traducir las palabras impresas), y la capacidad de comprensión de un texto. Ambas competencias requieren, además, varias fases para lograrlas.
En este caso analizaremos las fases para la lectura de una palabra, y que pueden suponer una de las bases de la dislexia. Las desglosaremos a continuación dando una serie de recomendaciones sobre cómo mejorarlas en casa, trabajando con nuestros hijos codo con codo.

    Ejercicios para fomentar la decodificación de textos. Dislexia
  • Conciencia fonológicaLa primera fase y más elementar para poder llevar a cabo el proceso de lectura. Implica la capacidad de reconocer que las palabras están formadas en los sonidos que las componen, es decir, reconocer sus fonemas o unidades de sonidoSegún las evidencias, la conciencia fonológica es el requisito principal para lograr el aprendizaje de la lectura, de manera que quienes carecen de estas habilidades probablemente tendrán problemas a la hora de aprender a leer. En consecuencia, enseñar a reconocer los fonemas de las diferentes palabras mejorará su capacidad para aprender a leer. Una manera de mejorar esta capacidad podría ser dividir las palabras en sus sílabas, y una vez que realice este proceso adecuadamente, en sus letras o sonidos. Para hacerlo más divertido, también se pueden unir imágenes o dibujos que tengan el mismo número de sílabas, o que empiecen o acaben por la misma sílaba. O también encontrar por la casa o su habitación parejas de objetos que tengan el mismo número de sílabas. El siguiente nivel sería unir aquellas que empiecen/acaben por la misma letra. Otra opción sería decir palabras que empiecen o acaben por unas determinadas sílabas, o, un poco más difícil, por la misma letra.Recordad siempre reforzar al niño cada vez que lo intente y se esfuerce, acierte o no. Animadle siempre a continuar y hacerle ver que lo conseguirá.
  • Decodificación: Es el proceso mediante el que traducimos símbolos gráficos (las letras y palabras escritas) a sonidos. Existen pruebas de que enseñar a los alumnos de manera sistemática a ser capaces de producir sonidos para letras o grupos de letras (correspondencia entre letra y pronunciación, llamada instrucción fónica) y mezclar esos sonidos para formar palabras supone una eficaz enseñanza inicial que ayuda a desarrollar este componente de la lectura. Es decir, tenemos que tratar de enseñar a nuestros hijos los sonidos que corresponden a cada letra o a cada combinación de letras. Una manera de practicar esto sería presentar una palabra escrita y pedirle al niño la segmente en sus letras. Posteriormente, debería asociar su correspondiente sonido a cada una de esas letras. El siguiente paso es ensamblar los sonidos formando sus sílabas, para finalmente ensamblar dichas sílabas formando la palabra. No olvides reforzar siempre, felicitando al pequeño por cada paso o avance, aunque se comentan algunos errores, es importante fomentar su persistencia.
Decodificación Dislexia
  • Fluidez decodificadora: Una vez que el niño ha aprendido a realizar las tareas anteriores, podemos pasar a esta fase que consiste en mejorar la capacidad de leer rápidamente, con expresión y ritmo. Esta habilidad depende de la automatización, es decir, que sea capaz de realizarlo sin la necesidad de focalizar toda su atención en cada uno de sus pasos. Es decir, el descifrado de cada una de las palabras debe realizarlo sin esfuerzo, para lo cual necesitará la práctica y repetida experiencia. De esta manera, lograremos que su atención se pueda dedicar en la comprensión del texto en lugar de en el descifrado de sus palabras. Para ello, hay varias alternativas. Pero todas precisan la ayuda de un lector experto (de nuevo, padres al poder). Una opción que funciona genial es la lectura simultánea de textos, que consiste en que ambos leáis de manera conjunta un texto en voz alta, siendo lo importante la práctica diaria. También se pueden realizar lecturas repetidas, que consiste en que el niño lea reiteradamente un breve pero interesante texto hasta alcanzar una fluidez apropiada, cuando se repetirá el proceso, pero con otro texto. Otra alternativa serían las lecturas encadenadas, que consiste en ir prolongando una oración inicial hasta construir un texto parecido a una historia. Por ejemplo:
“Este es el barco del abuelo”.
“Ahí está el gato que vive en el barco del abuelo”.
“Las gaviotas siempre se posan al lado del gato que vive en el barco del abuelo”
“…”

    Ejercicios para tratar la dislexia en casa
  • Acceso al significado: El último paso que tenemos que tratar de lograr es que nuestro pequeño logre el , la búsqueda del significado de una palabra en su memoria. Para ello, es condición necesaria que conozca el significado de aquella palabra que esté intentando leer.Para dicho aprendizaje de significado trataremos de estimular visualmente a nuestro hijo, tratando de lograr un reconocimiento rápido y global de las palabras. Podremos hacerlo mediante una técnica muy divertida: Por ejemplo, podríamos utilizar tres tipos de tarjetas: Una de ellas sería de introducción, en las que aparecerá un dibujo y su correspondiente palabra. La segunda, de afianzamiento, en las que aparecerá sólo el dibujo, y el niño tendrá que nombrarlo, logrando así que asegurarnos de que aprende esta nueva palabra. Por último, presentaremos las tarjetas de asociación, en la que sólo aparecerá la palabra, asegurándonos así de que la ha aprendido eficazmente.
¿Qué os ha parecido? ¿Habéis probado ya alguna de estas recomendaciones? ¡Contadme vuestra experiencia!


Dislexia ejercicios para tratarla en casa
Foto: Kevin Conor Keller